NOSTALGIAS DE MI PUEBLOPor BLAS SANTOS
Regresé a Mao, mi pueblo de referencia, que en realidad era mi segundo pueblo. Había ido muchas veces desde ese día en que hube de dejarlo, aguijoneado por la ansiedad de estar cerca del progreso. Entendí que uno puede ir muchas veces a la tierra de sus raíces, pero en verdad sólo se regresa cuando se va a recoger la nostalgia. Había leído el día anterior que don Marcelo había muerto y lo enterraban dilatado para darle tiempo a que los hijos y nietos cupieran en los aviones que venían de Nueva York. Era papá de los amigos de la juventud que tejían sueños conmigo y que me acompañaron en absurdas e insignificantes luchas políticas y en empresas audaces y fracasadas.


